Batallitas.

Comparte
avatar
oilo
Su Campechana Majestad

Mensajes : 10113
Debut oficial : 31/12/2007

Re: Batallitas.

Mensaje por oilo el Mar 9 Ago 2011 - 23:38

Una pregunta a Trancos y Trukop: Habéis hecho la mili ???
avatar
Trancos
Administrador

Mensajes : 9948
Edad : 43
Localización : Alcuéscar (Cáceres)
Debut oficial : 06/05/2011

Re: Batallitas.

Mensaje por Trancos el Miér 10 Ago 2011 - 0:42

Yo sí. En Madrid, en el cuartel de El Goloso.
avatar
AlbertoBayern
Su Campechana Majestad

Mensajes : 13816
Debut oficial : 09/02/2010

Re: Batallitas.

Mensaje por AlbertoBayern el Miér 10 Ago 2011 - 1:23

Trancos escribió:Yo sí. En Madrid, en el cuartel de El GolosoEl Golosina.

Laughing

Lo siento, nos la has dejado botando Very Happy
avatar
Trancos
Administrador

Mensajes : 9948
Edad : 43
Localización : Alcuéscar (Cáceres)
Debut oficial : 06/05/2011

Re: Batallitas.

Mensaje por Trancos el Miér 10 Ago 2011 - 1:34

AlbertoBayern escribió:
Trancos escribió:Yo sí. En Madrid, en el cuartel de El GolosoEl Golosina.

Laughing

Lo siento, nos la has dejado botando Very Happy

A hacer una guardia en el polvorín te mandaba yo ahora. Bueno, ahora no, en Enero... Very Happy Very Happy
avatar
AlbertoBayern
Su Campechana Majestad

Mensajes : 13816
Debut oficial : 09/02/2010

Re: Batallitas.

Mensaje por AlbertoBayern el Miér 10 Ago 2011 - 1:59

Trancos escribió:
AlbertoBayern escribió:

Laughing

Lo siento, nos la has dejado botando Very Happy

A hacer una guardia en el polvorín te mandaba yo ahora. Bueno, ahora no, en Enero... Very Happy Very Happy
Jejeje yo me libre por los pelos de la mili, echando prorroga tras prorroga hasta que el senior Ansar la quito Very Happy
Mi padre me conto que el la hizo en el cuartel de El Ferral, Leon, ahi si que hacia frio y no en el Goloso Very Happy
avatar
oilo
Su Campechana Majestad

Mensajes : 10113
Debut oficial : 31/12/2007

Re: Batallitas.

Mensaje por oilo el Miér 10 Ago 2011 - 19:43

Trancos escribió:Yo sí. En Madrid, en el cuartel de El Goloso.

Ok, gracias por tu respuesta.

Hubiera tenido huevos que te gustase la temática y hubieses sido excedente de cupo u objetor de conciencia....



PD: Yo en Sabiñánigo. En Formigal me dejé media rodilla y en el Aneto se me congeló hasta el escroto. Ahora que en mi vida me he reído tanto.
avatar
Trancos
Administrador

Mensajes : 9948
Edad : 43
Localización : Alcuéscar (Cáceres)
Debut oficial : 06/05/2011

Re: Batallitas.

Mensaje por Trancos el Miér 7 Sep 2011 - 18:22

Algunos de los integrantes del Foro "ElGranCapitán", cuya temática versa sobre la Historia Militar y al cual tengo el honor de pertenecer, se han buscado la vida para publicar este libro:



De los artículos publicados en la página web http://www.elgrancapitan.com, se han escogido cuidadosamente 22 de ellos, debidamente corregidos y editados por un equipo de redactores y colaboradores. El lector podrá viajar a Cartago y conocer a Amílcar Barca, padre de Aníbal, uno de los mejores estrategas militares; o descubrir la Orden de los Caballeros Teutónicos, héroes y mito de un tiempo ya pasado: o imaginarse al rey francés Luis XII reconociendo a «el Gran Capitán», Don Gonzalo Fernández de Córdoba, con unas palabras como estas: «Pues ningún caudillo se mostró jamás tan comedido en la victoria como el Gran Capitán de España»; o cruzar los mares y situarse en la hacienda de Camerone, para contemplar como 60 legionarios franceses repelen el ataque de más de 2.000 soldados mexicanos, en un combate por su heroísmo y resistencia la Legión Extranjera francesa recuerda cada 30 de abril, allí donde se encuentre. O internarse en la Bahía de Scapa Flow y encontrarse con el capitán Alfred Wehring, más conocido como Müller. En resumen, una selección de nuestros mejores artículos, donde el lector podrá ir viajando desde la Edad Antigua hasta el actual Siglo XXI.



El libro tiene una pinta estupenda, y yo puedo dar fé de la calidad de los artículos que se publican en el Portal "ElGranCapitán": Muy alta. Así que lo recomiendo a todo aquél al que le pueda interesar la temática.

Para más información, adjunto enlace:

http://www.gallandbooks.com/index.php?page=shop.product_details&flypage=shop.flypage&product_id=1409&category_id=8&manufacturer_id=0&option=com_virtuemart&Itemid=41

Lo cierto es que estoy muy orgulloso de mis camaradas. Cool Cool




manu
Jugadoraso
Jugadoraso

Mensajes : 3885
Edad : 106
Debut oficial : 07/06/2011

Re: Batallitas.

Mensaje por manu el Miér 7 Sep 2011 - 18:36

Un hilo que da gusto.

Trancos, para la época de las PC 386 compré un simulacro de vuelo de Dynamix llamado Red Baron, situado en el frente occidental de la primera guerra mundial. Una pasada. El hecho es que el juego trae (aún lo tengo) un manual relatando algo de la historia de las primeras batallas aereas, algo apasionante, aunque no necesariamente determinante para la época.

Tienes información de alguna batalla significativa de esos días?
avatar
Niku
Su Campechana Majestad

Mensajes : 10313
Edad : 29
Localización : Guatemala
Debut oficial : 05/04/2010

Re: Batallitas.

Mensaje por Niku el Miér 7 Sep 2011 - 21:58

Vaya orgullo que deben sentir al publicar el libro.

Enhorabuena.
avatar
Trancos
Administrador

Mensajes : 9948
Edad : 43
Localización : Alcuéscar (Cáceres)
Debut oficial : 06/05/2011

Re: Batallitas.

Mensaje por Trancos el Miér 14 Sep 2011 - 20:21

Trancos escribió:Mientras voy preparando alguna otra cosa, os dejo algunos dibujitos que he encontrado por ahí para que los disfruteís.

Y empezaré con las tropas de aspecto más impresionante que hayan existido nunca: Los Húsares Alados, el orgullo de Polonia.








De verdad que flipo con estos extraordinarios jinetes. La más espectacular, la más valiente, la mejor caballería de todos los tiempos. He aquí una recreación de los Húsares Alados, con toda seguridad forma parte de una película polaca sobre sus héroes. Se me ponen los pelos como escarpias cada vez que la veo.




Pronto os narraré el dia de mayor Gloria de estos excepcionales jinetes y soldados.
avatar
Morris
Jugadoraso
Jugadoraso

Mensajes : 4406
Edad : 32
Localización : Donde diga Breil
Debut oficial : 04/05/2011

Re: Batallitas.

Mensaje por Morris el Miér 14 Sep 2011 - 20:26

Llevaban alas? Joder desde luego que es espectacular, que tenía que ser enfrentarte a esos demonios alados...

manu
Jugadoraso
Jugadoraso

Mensajes : 3885
Edad : 106
Debut oficial : 07/06/2011

Re: Batallitas.

Mensaje por manu el Miér 14 Sep 2011 - 20:52

manu escribió:Un hilo que da gusto.

Trancos, para la época de las PC 386 compré un simulacro de vuelo de Dynamix llamado Red Baron, situado en el frente occidental de la primera guerra mundial. Una pasada. El hecho es que el juego trae (aún lo tengo) un manual relatando algo de la historia de las primeras batallas aereas, algo apasionante, aunque no necesariamente determinante para la época.

Tienes información de alguna batalla significativa de esos días?
avatar
Trancos
Administrador

Mensajes : 9948
Edad : 43
Localización : Alcuéscar (Cáceres)
Debut oficial : 06/05/2011

Re: Batallitas.

Mensaje por Trancos el Miér 14 Sep 2011 - 23:13

Paciencia, manu, paciencia. Todo se andará.
avatar
Niku
Su Campechana Majestad

Mensajes : 10313
Edad : 29
Localización : Guatemala
Debut oficial : 05/04/2010

Re: Batallitas.

Mensaje por Niku el Miér 14 Sep 2011 - 23:19

Trancos escribió:
Trancos escribió:Mientras voy preparando alguna otra cosa, os dejo algunos dibujitos que he encontrado por ahí para que los disfruteís.

Y empezaré con las tropas de aspecto más impresionante que hayan existido nunca: Los Húsares Alados, el orgullo de Polonia.








De verdad que flipo con estos extraordinarios jinetes. La más espectacular, la más valiente, la mejor caballería de todos los tiempos. He aquí una recreación de los Húsares Alados, con toda seguridad forma parte de una película polaca sobre sus héroes. Se me ponen los pelos como escarpias cada vez que la veo.




Pronto os narraré el dia de mayor Gloria de estos excepcionales jinetes y soldados.

Los tios se ven de fabula.
Yo despues del 24 colgare algunos relatos, que ahora estoy un poco ocupado.
avatar
Niku
Su Campechana Majestad

Mensajes : 10313
Edad : 29
Localización : Guatemala
Debut oficial : 05/04/2010

Re: Batallitas.

Mensaje por Niku el Jue 15 Sep 2011 - 0:44

No he resistido y he leido de algunas paginas de tan fantastica unidad.
http://primuspilumiterus.blogspot.com/2010/08/los-husares-alados.html



"Mientras tu ejército está en formación de batalla, escaneas las líneas enemigas a través del campo. Jinetes en capas color carmesí comienzan su avance hacia tí, lento al principio, guardando la fuerza de sus caballos para los últimos momentos de la carga. A medida que el aproximado ejército gana velocidad, tus propios caballos se vuelven inquietos y un extraño silbido rugiente crece en el aire sobre el golpeteo de las herraduras. Tu estómago se contrae y un sudor frío te recorre. Montados en caballos, a 16 o 17 manos de altura, los aproximados jinetes parecen aún más gigantescos cuando ves imponentes alas de plumas de águila arquearse sobre sus cabezas de metal. Sobre los disciplinados rangos de poderosas figuras de hierro, aletean enormes estandartes mostrando imágenes de un águila blanca sobre un campo de sangre rojo y otros mostrando al Arcángel alado, Miguel. Fantásticas capas y ropas de lobo, tigre y pieles de leopardo hondean al rededor de cada soldado mientras continuan su ominoso ataque. Mientras comienzas tu contra-ataque, los caballeros galopantes bajan sus lanzas cubiertas en hojas de oro con fluyentes pendones para el impacto final. Te prometes a tí mismo que si sobrevives este día, nunca olvidarás tu encuentro con los Húsares Alados de Polonia"


avatar
Trancos
Administrador

Mensajes : 9948
Edad : 43
Localización : Alcuéscar (Cáceres)
Debut oficial : 06/05/2011

Re: Batallitas.

Mensaje por Trancos el Mar 4 Oct 2011 - 20:43

Mientras voy preparando algo, he aquí una bonita historia que nos cuenta Don Arturo Pérez Reverte:

Una historia de violencia.


Me dan la bronca algunos lectores veteranos porque hace tiempo que no hablo de esos personajes e historias del pasado que a veces, para bien o para mal, ayudan a encajar el presente. Así que, para quienes echan de menos las historias del abuelo Cebolleta, hoy tocamos esa tecla, recordando a uno de esos fulanos sobre los que, de nacer en otro sitio, habría novelas, películas y series de la tele. Pero nació aquí, aunque pasó la vida fuera de España, ganándose el pan con una espada. Así que tenía pocas posibilidades de figurar en los libros de texto de los colegios. Como dijo no recuerdo qué político analfabeto de los que mezclan churras con merinas, la violencia no educa.

Año 1547. La España del emperador Carlos V tiene al mundo agarrado por las pelotas. Los príncipes protestantes se han puesto flamencos, y les caen encima, entre otros, los tercios de infantería española. La cosa se dilucida en Mühlberg, con el río Elba entre los ejércitos del elector de Sajonia y el del emperador. Se acomete la gente, se retiran los luteranos, y en mitad del pifostio hay un momento delicado. Huyendo ante el empuje de la vanguardia mandada por el duque de Alba, que siega como una guadaña, los alemanes –marcando el paso de la oca, o lo que marcaran entonces– pasan el río por un puente de barcas, lo recogen en la otra orilla, y para defender el único vado y cubrir su retirada acumulan allí enorme cantidad de artillería y arcabuceros. De manera que al llegar los españoles granizan balas sobre los arneses. El de Alba, cabreadísimo, va de un lado a otro sin saber cómo hincarle el diente al asunto, pues los tudescos van a enrocarse tras las murallas de la plaza fuerte, y de allí no los sacarán ni con Tres en Uno. El emperador está a punto de llegar con el grueso del ejército, encontrando el paso bloqueado; y además, los enemigos empiezan a incendiar las barcas. Como para ingerir cianuro.

Entonces ocurre una de esas cosas que a veces nos pierden a los españoles y otras nos salvan. Algo muy nuestro. Muy de aquí. Porque de pronto, en mitad del carajal, a un soldado del Tercio Viejo se le va la pinza y empieza a ciscarse en los alemanes y en todos sus muertos; y jurando en arameo se pone la espada entre los dientes, echa a nadar por el vado bajo una lluvia de arcabuzazos, llega a la orilla con dos cojones, arremete contra los alemanes echando espumarajos, y mata a cinco. Tras él, por vergüenza torera y porque está feo dejarlo ir solo, se han echado al agua su capitán y nueve soldados, que salen chapoteando y gritando «España, cierra, cierra», como animales. Imagínense el cuadro y las pintas de mis primos, aullando mojados de barro y con ojos de locos, de mucho matar, con sus barbas, espadas, escapularios y demás parafernalia. De ese modo los colegas llegan a tiempo de ayudar al que pelea a la desesperada, acuchillando a mansalva. Así, entre los diez, hacen un escabeche de toma pan y moja. Y mientras los alemanes deciden que es momento de salir por pies a buscar unas cervezas, los españoles, chorreando agua y sangre ajena, apagan el incendio, reconstruyen el puente, y cuando llega el emperador, su ejército lo pasa tranquilamente, alcanza al enemigo, y al elector de Sajonia y a su puta madre les da las suyas y las de un bombero.

Después, Carlos V pregunta quién fue el majara que cruzó el río. Y le presentan a un oscuro soldado de padres vascos aunque nacido en Medina del Campo, llamado Cristóbal Mondragón. Y allí mismo, sobre el campo de batalla, el emperador lo llama «el mejor soldado del mejor tercio de la infantería española» y lo nombra alférez. Al capitán que lo siguió lo asciende a maestre de campo, y a los nueve soldados les da tanto dinero que Lope de Vega, en su comedia El valiente Céspedes, dirá más tarde que los ha cubierto de oro.

¿Colorín colorado? Casi. Y no como habría debido ser. Con el tiempo, Mondragón se convirtió en uno de los más destacados militares españoles en las guerras de Flandes. Amado por sus hombres, eso le granjeó –no podía ser de otra manera–, odios y envidias en España. Y Felipe II, al que sirvió con tanta devoción y valor como al padre, se portó con él como un miserable. Cuando ya veterano volvió a su patria y solicitó expediente de nobleza, los jueces se las arreglaron para inventarle antepasados judíos. Humillado, lleno de amargura y vergüenza, Mondragón regresó a Flandes, de donde no había de volver nunca. Acabó con noventa años, digno hasta el fin, ordenando que lo pusieran en la ventana para que sus soldados, que lo adoraban, lo viesen morir. En su testamento pedía, en pago a sus servicios, la castellanía de Amberes para su hijo y una capitanía de lanzas para su nieto. El rey, naturalmente, no concedió ni la una ni la otra.


Enlace: http://xlsemanal.finanzas.com/web/firma.php?id_edicion=6707&id_firma=14610

Qué buenos somos los españoles a veces, y que malos nuestros "jefes" casi siempre...


Invitado
Invitado

Re: Batallitas.

Mensaje por Invitado el Mar 4 Oct 2011 - 21:20

trukop escribió:.....................

La educación de las niñas

Las mujeres recibían también una educación gestionada por el Estado, basada en la gimnasia, la lucha y el atletismo, y que tenía como finalidad principal capacitarlas para engendrar niños sanos y fuertes. Se trataba de combatir los rasgos considerados femeninos (gracia, cultura) mientras se endurecía el cuerpo. La mujer espartana llevaba habitualmente el peplo arcaico, sin coser por el costado, lo que suscitaba bromas y comentarios lascivos entre los demás griegos, especialmente los atenienses, que las llamaban las fainomérides (“las que enseñan los muslos”). En las ceremonias religiosas y en las fiestas iban directamente desnudas, lo mismo que en las competiciones públicas de atletismo o lucha.
La educación femenina buscaba también reducir al mínimo los sentimientos: el matrimonio no debía ser sino la ocasión de producir futuros guerreros. Incluso el préstamo de esposas entre amigos se consideraba normal, y no era oficialmente vergonzoso ceder la propia a alguien más joven y fuerte que engendrara de ella hijos igualmente vigorosos. Con todo, la actitud ante la bastardía era ambigua, y claramente negativa cuando se refería a los reyes. Así, en el 412 a. C., la relación de Timaia -mujer del rey Agis II- con Alcibíades constituyó un escándalo, y el hijo que tuvo, Leotíquides, fue excluido del trono por bastardo.
Como contrapartida a su dura educación, las mujeres espartanas gozaron de una notable libertad de movimiento, a diferencia de las demás mujeres griegas, recluidas casi de por vida en el gineceo. Podían también heredar de sus padres, lo que les proporcionaba gran independencia de los hombres y solían ser ellas las que administraban la economía familiar.
Las mujeres que asistían a los juegos olímpicos eran únicamente mujeres solteras y en "busca de esposo". Las esposas y las niñas no podían asistir a estas fiestas.


Laughing
me ha venido a la mente la novela Un mundo feliz.
avatar
Trancos
Administrador

Mensajes : 9948
Edad : 43
Localización : Alcuéscar (Cáceres)
Debut oficial : 06/05/2011

Re: Batallitas.

Mensaje por Trancos el Lun 24 Oct 2011 - 19:16

Batalla de Narva, 30 de Noviembre de 1700.

Vais a leer ahora la historia de la increíble victoria del rey sueco Carlos XII sobre las tropas rusas del Zar Pedro I El Grande. Pero no la voy a contar yo. Lo hará una pluma mucho más hábil que la mía. La de Voltaire.




Carlos XII recibiendo la entrega de estandartes capturados al ejército ruso.

EL IMPERIO RUSO BAJO PEDRO EL GRANDE-PRIMERA PARTE

CAPITULO XI. - Guerra contra Suecia. Batalla de Narva.

Se abría entonces un gran escenario hacia las fronteras de Suecia. Una de las principales causas de todas las revoluciones acontecidas desde la Ingria hasta Dresde, y que desolaron tantos Estados durante diez y ocho años, fue el abuso del poder supremo en Carlos XI, rey de Suecia, padre de Carlos XII. No se repetirá nunca demasiado este hecho; interesa a todos los tronos y a todos los pueblos. Casi toda la Livonia, con Estonia entera, había sido abandonada por Polonia al rey de Suecia Carlos XI, que sucedió a Carlos X, precisamente durante el tratado de Oliva; fue cedida, como es costumbre, bajo reserva de todos sus privilegios. Carlos XI los respetó poco. Juan Reginold Patkul, gentilhombre livoniano, vino a Estocolmo en 1692, a la cabeza de seis diputados de la provincia, para hacer llegar al pie del trono quejas respetuosas y enérgicas; por toda respuesta, se encerró a los seis diputados en la cárcel y se condenó a Patku1 a perder el honor y la vida: no perdió ni el uno ni la otra; se escapó, y permaneció algún tiempo en el país de Vaud, en Suiza. Cuando supo después que Augusto, elector de Sajonia, había prometido, a su subida al trono de Polonia, recobrar las provincias arrebatadas al reino, corrió a Dresde a demostrar la facilidad de recobrar la Livonia y de vengarse en un rey de diez y siete años de las conquistas de sus antepasados.

En aquella misma época, el zar Pedro pensaba en apoderarse de la Ingria y de la Carelia. Los rusos habían poseído antiguamente estas provincias. Los suecos se apoderaron de ellas, por derecho de conquista, en tiempo de los falsos Demetrios; luego las habían conservado mediante tratados. Una nueva guerra y nuevos tratados podían devolvérselas a Rusia. Patkul fue de Dresde a Moscú, y, alentando a dos monarcas en su propia venganza, cimentó su unión y activó sus preparativos para apoderarse de todo lo que está al oriente y al sur de Finlandia.

Precisamente en el mismo tiempo, el nuevo rey de Dinamarca, Federico IV, se aliaba con el zar y el rey de Polonia contra el joven Carlos, que parecía tener que sucumbir. Patkul tuvo la satisfacción de sitiar a los suecos en Riga, capital de Livonia, y apretar el cerco en calidad de general en jefe.

Septiembre 1700. -El zar hizo marchar hacia la Ingria cerca de sesenta mil hombres. Es verdad que en este gran ejército apenas si había más que doce mil soldados aguerridos, que él mismo había disciplinado, tales como sus dos regimientos de guardias y algunos otros; el resto lo constituían milicias mal armadas; había algunos cosacos y tártaros circasianos; pero llevaban consigo ciento cuarenta y cinco cañones. Puso sitio a Narva, pequeña ciudad en Ingria, que tiene un puerto cómodo, y parecía muy probable que la plaza fuese tomada muy pronto.

Toda Europa sabe cómo Carlos XII, no habiendo cumplido aún los diez y ocho años, atacó a todos estos enemigos, uno tras otro; descendió a Dinamarca, acabó la guerra de Dinamarca en menos de seis semanas, envió socorros a Riga, hizo levantar el sitio y marchó contra los rusos ante Narva, en medio de los hielos, en el mes de noviembre.

18 noviembre 1700. -El zar, seguro de la conquista de la ciudad, se había ido a Novgorod, llevando consigo a su favorito Menzikoff, entonces teniente en la compañía de granaderos del regimiento Preobazinsky, que llegó después a feldmariscal y príncipe, hombre cuya fortuna singular merece que se hable de él en otra parte con más atención.

Pedro dejó su ejército y sus instrucciones para el sitio al príncipe de Croi, oriundo de Flandes, que poco antes había pasado a su servicio. El príncipe Dolgorouki era el comisario del ejército. La rivalidad entre estos dos jefes y la ausencia del zar fueron, en parte, causa de la derrota inaudita de Narva. Carlos XII, que había desembarcado en Pernau, en Livonia, con sus tropas, en el mes de octubre, avanza al Norte de Revel y derrota en estos lugares a un destacamento avanzado de los rusos. Prosigue su marcha, y todavía vence a otro. Los fugitivos regresan al campamento de Narva, llevando a él el espanto. Entre tanto, corría ya el mes de noviembre. Narva, aunque mal cercada, estaba ya a punto de rendirse. El joven rey de Suecia no tenía entonces consigo nueve mil hombres y no podía oponer más que diez piezas de artillería a ciento cuarenta y cinco cañones que guarnecían las trincheras de los rusos. Todas las narraciones de aquel tiempo, todas las historias, sin excepción, hacen ascender el ejército ruso ante Narva a ochenta mil combatientes. Las Memorias que se han proporcionado dicen sesenta; otras, cuarenta mil; sea lo que quiera, lo cierto es que Carlos no tenía nueve mil, y que esta jornada es una de las que prueban que las grandes victorias han sido frecuentemente obtenidas por el menor número desde la batalla de Arbelas.

30 noviembre 1700. -Carlos no titubeó en atacar con su reducida tropa a este ejército tan superior, y, aprovechando un violento viento y una espesa nevada que el viento llevaba contra los rusos, cayó sobre sus trincheras ayudado por algunos cañones ventajosamente apostados. Los rusos no tuvieron tiempo de reconocer, en medio de esta nube de nieve, quién les atacaba, aniquilados por los cañones, que no veían, y no sospechando el reducido número de los que les combatían.

El duque de Croi quiso dar órdenes, y el príncipe Dolgorouki no quiso recibirlas. Los oficiales rusos se sublevan contra los oficiales alemanes; asesinan al secretario del duque, al coronel Lyón, y a otros varios. Todos abandonan su puesto; el tumulto, la confusión, el pánico, se extienden por todo el ejército. Las tropas suecas no tuvieron que hacer sino matar soldados que huían. Unos corren a arrojarse al río Narva, donde se ahogaron multitud de soldados; otros tiran sus armas y se arrodillan ante los suecos. El duque de Croi, el general Allarf, los oficiales alemanes, que temían más a los rusos sublevados contra ellos que a los suecos, vinieron a rendirse al conde Steinbock; el rey de Suecia, dueño de toda la artillería, ve treinta mil vencidos a sus pies arrojando las armas, desfilando ante él con la cabeza descubierta. El knes Dolgorouki y todos los demás generales moscovitas se le rinden como los generales alemanes, y sólo después de haberse rendido conocieron que habían sido Vencidos por ocho mil hombres. Entre los prisioneros se encontró al hijo del rey de Georgia, que fue enviado a Estocolmo; se le llamaba Mitelleski, zarevitz, hijo del zar, lo que constituye una nueva prueba de que este título de zar o tzar no traía su origen de los césares romanos.

Por parte de Carlos XII apenas si hubo más de mil doscientos soldados muertos en esta batalla. El diario del zar que me han enviado de Petersburgo dice que, contando los soldados que perecieron durante el sitio de Narva y en la batalla y los que se ahogaron en la huida, no se perdieron más que seis mil hombres. La indisciplina y el temor lo hicieron, pues, todo en esta jornada. Los prisioneros de guerra eran cuatro veces más numerosos que los vencedores; y, si se cree a Norberg, el conde Piper, que fue después prisionero de los rusos, les reprochó de que en esta batalla el número de prisioneros había excedido ocho veces al del ejército sueco. Si esto fuese verdad, los suecos habrían hecho setenta y dos mil prisioneros. Se ve por esto lo raro que es el estar enterado de los detalles. Lo que es indudable y singular es que el rey de Suecia permitió a la mitad de los soldados rusos que regresasen desarmados, y a la otra mitad, pasar el río con sus armas. Esta extraña confianza devolvió al zar tropas que, después de disciplinadas, llegaron a ser formidables.

Todas las ventajas que se pueden obtener de una victoria las obtuvo Carlos XII: almacenes inmensos, barcos mercantes cargados de provisiones, lugares evacuados o tomados, todo el país a disposición de los suecos: he aquí el fruto de la victoria. Libertada Narva, desaparecidos los restos del ejército ruso, todo el país abierto hasta Pleskou, parecía el zar sin recursos para sostener la guerra; y el rey de Suecia, vencedor en menos de un año de los monarcas de Dinamarca, de Polonia y de Rusia, fue considerado como el Primer hombre de Europa, en una edad en que los demás no osan todavía aspirar a la fama. Pero Pedro, que tenía un carácter de una constancia inquebrantable, no desfalleció en ninguno de sus proyectos.

Un obispo de Rusia compuso una plegaria a San Nicolás con motivo de esta derrota; se recitó en toda Rusia. Esta composición, que muestra el espíritu del tiempo y de qué ignorancia libró Pedro a su país, decía que los feroces y espantables suecos eran hechiceros; se lamentaba en ella de haber sido abandonados por San Nicolás. Los obispos rusos de hoy no escribirían semejantes cosas, y, sin agraviar a San Nicolás, se comprende fácilmente que era a Pedro a quien había que dirigirse.


http://www.biblioteca-tercer-milenio.com/sala-de-lectura/Novela/Voltaire-PedroIelGrande/CapituloXI.htm
avatar
Randy 'the viper' Orton
Tópor
Tópor

Mensajes : 7385
Localización : Catalunya
Debut oficial : 22/02/2011

Re: Batallitas.

Mensaje por Randy 'the viper' Orton el Lun 24 Oct 2011 - 19:42

Trancos escribió:Mientras voy preparando algo, he aquí una bonita historia que nos cuenta Don Arturo Pérez Reverte:

Una historia de violencia.


Me dan la bronca algunos lectores veteranos porque hace tiempo que no hablo de esos personajes e historias del pasado que a veces, para bien o para mal, ayudan a encajar el presente. Así que, para quienes echan de menos las historias del abuelo Cebolleta, hoy tocamos esa tecla, recordando a uno de esos fulanos sobre los que, de nacer en otro sitio, habría novelas, películas y series de la tele. Pero nació aquí, aunque pasó la vida fuera de España, ganándose el pan con una espada. Así que tenía pocas posibilidades de figurar en los libros de texto de los colegios. Como dijo no recuerdo qué político analfabeto de los que mezclan churras con merinas, la violencia no educa.

Año 1547. La España del emperador Carlos V tiene al mundo agarrado por las pelotas. Los príncipes protestantes se han puesto flamencos, y les caen encima, entre otros, los tercios de infantería española. La cosa se dilucida en Mühlberg, con el río Elba entre los ejércitos del elector de Sajonia y el del emperador. Se acomete la gente, se retiran los luteranos, y en mitad del pifostio hay un momento delicado. Huyendo ante el empuje de la vanguardia mandada por el duque de Alba, que siega como una guadaña, los alemanes –marcando el paso de la oca, o lo que marcaran entonces– pasan el río por un puente de barcas, lo recogen en la otra orilla, y para defender el único vado y cubrir su retirada acumulan allí enorme cantidad de artillería y arcabuceros. De manera que al llegar los españoles granizan balas sobre los arneses. El de Alba, cabreadísimo, va de un lado a otro sin saber cómo hincarle el diente al asunto, pues los tudescos van a enrocarse tras las murallas de la plaza fuerte, y de allí no los sacarán ni con Tres en Uno. El emperador está a punto de llegar con el grueso del ejército, encontrando el paso bloqueado; y además, los enemigos empiezan a incendiar las barcas. Como para ingerir cianuro.

Entonces ocurre una de esas cosas que a veces nos pierden a los españoles y otras nos salvan. Algo muy nuestro. Muy de aquí. Porque de pronto, en mitad del carajal, a un soldado del Tercio Viejo se le va la pinza y empieza a ciscarse en los alemanes y en todos sus muertos; y jurando en arameo se pone la espada entre los dientes, echa a nadar por el vado bajo una lluvia de arcabuzazos, llega a la orilla con dos cojones, arremete contra los alemanes echando espumarajos, y mata a cinco. Tras él, por vergüenza torera y porque está feo dejarlo ir solo, se han echado al agua su capitán y nueve soldados, que salen chapoteando y gritando «España, cierra, cierra», como animales. Imagínense el cuadro y las pintas de mis primos, aullando mojados de barro y con ojos de locos, de mucho matar, con sus barbas, espadas, escapularios y demás parafernalia. De ese modo los colegas llegan a tiempo de ayudar al que pelea a la desesperada, acuchillando a mansalva. Así, entre los diez, hacen un escabeche de toma pan y moja. Y mientras los alemanes deciden que es momento de salir por pies a buscar unas cervezas, los españoles, chorreando agua y sangre ajena, apagan el incendio, reconstruyen el puente, y cuando llega el emperador, su ejército lo pasa tranquilamente, alcanza al enemigo, y al elector de Sajonia y a su puta madre les da las suyas y las de un bombero.

Después, Carlos V pregunta quién fue el majara que cruzó el río. Y le presentan a un oscuro soldado de padres vascos aunque nacido en Medina del Campo, llamado Cristóbal Mondragón. Y allí mismo, sobre el campo de batalla, el emperador lo llama «el mejor soldado del mejor tercio de la infantería española» y lo nombra alférez. Al capitán que lo siguió lo asciende a maestre de campo, y a los nueve soldados les da tanto dinero que Lope de Vega, en su comedia El valiente Céspedes, dirá más tarde que los ha cubierto de oro.

¿Colorín colorado? Casi. Y no como habría debido ser. Con el tiempo, Mondragón se convirtió en uno de los más destacados militares españoles en las guerras de Flandes. Amado por sus hombres, eso le granjeó –no podía ser de otra manera–, odios y envidias en España. Y Felipe II, al que sirvió con tanta devoción y valor como al padre, se portó con él como un miserable. Cuando ya veterano volvió a su patria y solicitó expediente de nobleza, los jueces se las arreglaron para inventarle antepasados judíos. Humillado, lleno de amargura y vergüenza, Mondragón regresó a Flandes, de donde no había de volver nunca. Acabó con noventa años, digno hasta el fin, ordenando que lo pusieran en la ventana para que sus soldados, que lo adoraban, lo viesen morir. En su testamento pedía, en pago a sus servicios, la castellanía de Amberes para su hijo y una capitanía de lanzas para su nieto. El rey, naturalmente, no concedió ni la una ni la otra.


Enlace: http://xlsemanal.finanzas.com/web/firma.php?id_edicion=6707&id_firma=14610

Qué buenos somos los españoles a veces, y que malos nuestros "jefes" casi siempre...

como me gusta como escribe este tio
avatar
Trancos
Administrador

Mensajes : 9948
Edad : 43
Localización : Alcuéscar (Cáceres)
Debut oficial : 06/05/2011

Re: Batallitas.

Mensaje por Trancos el Lun 24 Oct 2011 - 20:55

Acabo de recordar que el próximo viernes, 28 de Octubre, se cumplirán los 200 años de una batalla de la Guerra de la Independencia que tuvo lugar en Arroyomolinos, el pueblo que está al lado del mio, Alcuéscar. Y mi pueblo tiene su parte de gloria en este evento, pues de él salió el ejército angloespañol que atacó y sorprendió a los franceses acampados en el pueblo de al lado.

http://historiarroyomolinos.blogspot.com/2008/06/guerra-de-la-independencia-batalla-de.html

Durante el fin de semana van a tener lugar unas recreaciones del choque, y si puedo iré a verlas.
avatar
Trancos
Administrador

Mensajes : 9948
Edad : 43
Localización : Alcuéscar (Cáceres)
Debut oficial : 06/05/2011

Re: Batallitas.

Mensaje por Trancos el Vie 28 Oct 2011 - 23:21

Trancos escribió:Acabo de recordar que el próximo viernes, 28 de Octubre, se cumplirán los 200 años de una batalla de la Guerra de la Independencia que tuvo lugar en Arroyomolinos, el pueblo que está al lado del mio, Alcuéscar. Y mi pueblo tiene su parte de gloria en este evento, pues de él salió el ejército angloespañol que atacó y sorprendió a los franceses acampados en el pueblo de al lado.

http://historiarroyomolinos.blogspot.com/2008/06/guerra-de-la-independencia-batalla-de.html

Durante el fin de semana van a tener lugar unas recreaciones del choque, y si puedo iré a verlas.

¡Jó! Esta noche mi pueblo está lleno de "casacas rojas". Y están más que decentemente uniformados, teniendo en cuenta la limitación de medios. Hay incluso "escoceses" con sus kilts y su gaitero. Los mosquetes de mentirijillas dan bastante bien el pego. Muy bien organizado el asunto. Supongo que mañana irán al pueblo de al lado a "cazar gabachos"... Very Happy Very Happy
avatar
Niku
Su Campechana Majestad

Mensajes : 10313
Edad : 29
Localización : Guatemala
Debut oficial : 05/04/2010

Re: Batallitas.

Mensaje por Niku el Sáb 5 Nov 2011 - 17:36

avatar
Trancos
Administrador

Mensajes : 9948
Edad : 43
Localización : Alcuéscar (Cáceres)
Debut oficial : 06/05/2011

Re: Batallitas.

Mensaje por Trancos el Dom 6 Nov 2011 - 11:18

Interesantísimo y muy ilustrativo video, Niku. Se explica perfectamente en que banda de psicópatas se convertían los espartanos gracias a su increíblemente duro y cruel adiestramiento, y los tremendos soldados en los que llegaban a convertirse.

Muy buena aportación. yes yes
avatar
Trancos
Administrador

Mensajes : 9948
Edad : 43
Localización : Alcuéscar (Cáceres)
Debut oficial : 06/05/2011

Re: Batallitas.

Mensaje por Trancos el Dom 27 Nov 2011 - 20:08

Para que os riais un poquito...

La Batalla de Karánsebes.
En marzo de 1788, durante la guerra Ruso-Turca (1787-1792), el ambicioso emperador José II, aliado de los rusos partió de Viena hacia el Banato, en la conflictiva frontera entre el Islam y la Cristiandad. Su iniciativa estaba destinada hacerle un hueco en la historia, y se la hizo pero no de la manera deseada sino ante uno de los sucesos más calamitosos y manifiestos de incompetencia militar.

El objetivo inicial de los austriacos era liberar el Sava, una vía fluvial estratégica, tomando las plazas fuertes turcas de Savak, Belgrado y Vindin, y finalmente la importante fortaliza de Nis, e incorporar toda Serbia al imperio austriaco. Para lograrlo reunió un ejército de de 245.000 hombres, 36.725 caballos y 898 cañones.

Aquellas fuerzas iban dirigidas por los hombres más incompetentes que hayan podido constituir el ejército austriaco: Coburg, Fabius, Wartersleben, Mitrovsy, Devins o Liechtenstein. Más que generales eran burócratas, despreocupados de las más elementales necesidades logísticas. “Los austriacos veían con gran recelo la intervención de su emperador en una campaña militar. Eran de sobra conocidos sus puntos de vista humanitarios y nadie entendía de qué manera podría contribuir a ganar una guerra. Pero su querencia por la gloria que acompañaba a la victoria hizo imposible convercerlo de que desistiese. Así las cosas, muchos vaticinaron ya al comienzo de la campaña que aquello acabaría mal, y los acontecimientos les dieron la razón”.

Tras una campaña llena de altibajos, en la tarde del 19 de septiembre de 1788, vino a acontecer la llamada Batalla de Karánsebes. El principal Cuerpo de Ejército, aproximadamente 100.000 hombres, estableció su campamento cerca de la pequeña ciudad de Karánsebes (en Rumanía). “Aquí tenemos que vencer”, exclamo alegremente el emperador, “la Historia lo ha previsto así. Aquí e donde el príncipe Eugenio consiguió una brillante victoria sobre los turcos y éste es el mejor lugar para volver a derrotarlos”. En efecto habría una segunda batalla de Karánsebes. Pero lo que iba a ocurrir allí es probablemente uno de los hechos más bochornosos de la historia bélica. Tal incidente refleja el extremo de decandencia moral al que había llegado el ejército austriaco.

En la vanguardia del ejército, un contingente de húsares imperiales, cruzó el puente sobre el Timisul en Karánsebes en busca de turcos hostiles. Allí no había señal de un ejército otomano, pero los húsares se encontraron con un grupo de nómadas valacos (o gitanos), quienes se ofrecieron a vender aguardiente y muchachas a los cansados soldados. Los soldados de caballería después de un breve regateo llegaron a un acuerdo y se entregaron a los placeres que les ofrecían.

Unas horas más tarde, las primeras compañias de infantería cruzaban el mismo puente con las gargantas igual de secas. Cuando vieron la fiesta, los soldados de infantería pidieron alcohol también para ellos. Los húsares se negaron a repartir el aguardiente, y mientras que todavía estaban bebidos, construyeron fortificaciones improvisadas alrededor de su barril de aguardiente. Se originó una discusión acalorada, y un soldado disparó un tiro.

Inmediatamente los húsares y la infantería entablaron un combate unos contra otros. Los húsares desenvainaron sus sables y la infantería intentó una carga frontal con mosquetes y bayonetas caladas. Sonaron disparos y empezaron a caer muertos. Las cargas eran inútiles puesto que los húsares no cedían, entonces para sobrepasar la posición fortificada los infantes intentaron una estratagema. Gritaron: “¡Turken! ¡Turken!”, y la mera idea de enfrentarse con una de hueste de turcos aterrorizó de tal manera a los húsares borrachos que volvieron a cruzar el puente en dirección opuesta al galope tendido. Entre las unidades de infantería de la vanguardia también comenzó a cundir el pánico, asustados por sus propios gritos. Los oficiales gritaban desesperadamente a sus hombres “Halt Stehen bleiben! Halt! (¡Quédense donde están! ¡Alto!), pero era completamente inútil, la fuga ya era pura estampida sin orden ni concierto, además la mayoría de aquellos soldados eran húngaros, lombardos o eslovacos y a duras penas entendían una palabra de alemán en aquél “totum revolutum”. Se les había enseñado la palabra Vorwärts (¡Adelante!) y poco más. La situación empeoró cuando los oficiales, en un intento de restaurar el orden, gritaron “Halt! Halt!” (¡Alto! ¡Alto!), que fue interpretado mal por aquellos bisoños soldados sin conocimiento del idioma alemán como “¡Alá! ¡Alá!”.

Como la caballería corrió a través de los campos, un comandante de Cuerpo razonó que era una carga de caballería del ejército otomano, y ordenó que la artillería abriera fuego. Mientras tanto, al otro lado del río Timisul donde acampaba el grueso del ejército, ante tanto ruido y alboroto empezaron a huir los caballos de tiro, más los gritos y los fogonazos empezaron a excitar el ánimo de aquellos hombres y la angustia del gran miedo a morir. Ningún jefe capacitado trató de evaluar la situación y mantener y persuadir aunque fuera a sus hombres más inmediatos, todos sin excepción se unieron a la huida. ¿Quién podría explicar en aquél torrente políglota lo que había ocurrido al otro lado del río?. Los regimientos de retaguardia fueron alertados, pero incomunicados, empezaron a disparar a las sombras que se aproximaban hacia ellos, creyendo que eran hordas turcas que estaban en todas partes; mientras que en realidad estaban disparando a sus compañeros que huían del campamento.

El emperador José II, aún convaleciente de una enfermedad, aturdido, recibió un caballo para ser evacuado. Pero apenas acababa de montar fue derribado por la turba enloquecida, su guardia personal se abrió camino a sablazos para asistir a su emperador; pero eso no evitó que nuevo el emperador fuera derribado y acabara en el lecho del río Timisul. Empapado y espantado ante la idea de ser capturado por los turcos , se arrastró hasta una casa de Karánsebes donde finalmente fue rescatado por su guardía. A tal grado llegó aquella alocada fuga que ni la vida del emperador estuvo completamente a salvo. El pánico alcanzó proporciones desmesuradas. Todos corrían, imprecaban, rezaban, disparaban o morían. Las casas fueron saqueadas, las mujeres violadas y los pueblos incendiados. La senda del pánico quedó salpicada de mosquetes, sillas de montar, caballos muertos, tiendas de campaña,… de todos los despojos propios de un campo de batalla. Sólo mucho tiempo después los generales austriacos frenaron aquella fuga enloquecida, pero para entonces aquellas tropas estaban destrozadas y aturdidas por la conmoción.

Dos días después apareció ante Karánsebes el gran visir con sus tropas. No encontraron ningún ejército austriaco. En cambio, descubrieron ante ellos un espectáculo difícilmente superable: no menos de 10.000 austríacos muertos o heridos, cuyas cabezas fueron rápidamente cortadas.

Tras esta debacle el emperador escribió al canciller Kaunitz: “Este desastre sufrido por nuestro ejército a causa de la cobardía de alguna de nuestras unidades aún es incalculable. El pánico reinaba por doquier, en nuestro ejército, en el pueblo de Karánsebes y en todo el camino hasta Timisoara, a diez leguas largas de allí. No puedo describir con palabras los terribles asesinatos y violaciones que se produjeron".

Como ser derrotados sin necesidad de la presencia del enemigo...

avatar
Trancos
Administrador

Mensajes : 9948
Edad : 43
Localización : Alcuéscar (Cáceres)
Debut oficial : 06/05/2011

Re: Batallitas.

Mensaje por Trancos el Dom 25 Dic 2011 - 13:04

Como regalo de Navidad, os traigo este artículo acerca de la Batalla de Nördlingen, librada del 5 al 6 de Septiembre de 1634. Espero que os guste:

http://www.elgrancapitan.org/portal/index.php/articulos/historia-militar/894-la-batalla-de-ningen

Quizá Albertobayern conozca la ciudad de Nördlingen.

Contenido patrocinado

Re: Batallitas.

Mensaje por Contenido patrocinado


    Fecha y hora actual: Lun 20 Nov 2017 - 10:15